
La idea de utilizar
gemelos para medir la influencia de la herencia se remonta a 1875,
cuando el científico inglés Francis Galton
se desempeñaba en sus investigaciones. Pero los estudios con gemelos
dio un giro sorprendente a finales de los años setenta, después
del descubrimiento de muchos gemelos idénticos que habían sido
separados al nacer. La historia comenzó con el caso de dos hermanos, ambos llamados Jim. Nacidos en Piqua, Ohio, en 1939,
Jim Springer y Jim Lewis fueron dados en adopción cuando eran bebés
y criados por diferentes parejas, a las que se les ocurrió ponerles
el mismo nombre sin ponerse de acuerdo. Esta historia, conocida en
1979, fue la propulsora de que la Universidad de Minnesota abriera un
centro de investigaciones...